jueves, 27 de enero de 2011

Extraído del blog geografía subjetiva:

"El mismo objeto de la Pedagogía cae en un absurdo lógico, ya que si su objeto es la acción de “enseñar”, hay que indicar que enseñar es una acción transitiva. Siempre se enseña algo. “Enseñar a enseñar” no salva el absurdo, sino que cae en uno nuevo, el tan temido regressum in infinitum. Para enseñar cómo se enseña algo, hay que saber bastante de lo que se quiere enseñar, no siendo posible una ciencia formal, porque las ciencias formales se refieren a objetos que no pertenecen a la realidad empírica, y enseñar es algo que entra dentro del ámbito de la experiencia."